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Beatles en Hamburgo 2

HAMBURGO SEGUNDA PARTE

(PAUL) Un día estábamos actuando y en eso que llegaron unas personas que tenían un aspecto extraño, distinto de los demás. Se sentaron y nosotros pensamos ¿ Esto que es? Aquí pasa algo raro. Eran Astrid, Jürgen y Klaus. Más tarde Klaus Voorman tocó el bajo con Manfred Mann. Jürgen era Jürgen Vollmer que sigue ejerciendo como fotógrafo. Al igual que Astrid Kirchher, que fue luego la novia de Stuart y estaban muy enamorados. El caso es que se sentaron y nosotros observamos de inmediato que eran distintos de la clientela habitual. Y resulta que nosotros éramos lo que ellos estaban buscando.(GEORGE) Al principio Astrid era novia de Klaus. Una noche se pelearon y él se largó. Estaba cabreado con ella y vino a esta zona corrompida de Hamburgo, que en otras circunstancias ni habría pisado. Mientras deambulaba oyó un ruido que salía de un sótano, así que se asomó al Kaiserkeller, nos vió y le parecimos interesantes. Se lo contó a Astrid y la trajo a ella y a unos amigos, unos bailarines de ballet. Empezaron a venir sobre todo Astrid y Klaus para vernos actuar. Les gustaba nuestro grupo y ella quería hacernos unas fotografías.

Aquel día que relata George resultó impactante no solo para ellos, sino para los clientes habituales de aquel tugurio Kaiserkeller, uno mas de los muchos en los que actuaron nuestros protagonistas durante su estancia en Hamburgo. Muchos de los amigos invitados por Klaus, sobre todo los bailarines de ballet, eran auténticos excéntricos cuyos vestuarios victorianos no hubieran tenido nada que envidiar a los exhibidos por Prince años después en sus conciertos. Alguno de ellos era gay y cuando guiñaba el ojo algún marinero, únicamente el matón del local impedía que recibiese una buena paliza.(PAUL) Les gustaba de nosotros el Rock and Roll y el peinado alisado hacia atrás en los lados y atusado en la parte superior de la cabeza., pero eran distintos ellos tres vestían de negro. De hecho nosotros les copiamos el Look, poco tiempo después. Se denominaban Exis, Existencialistas. No eran rockeros ni mods, sino existencialistas. Nosotros todavía íbamos de rockeros pero éramos distintos al resto de los grupos: utilizábamos un material distinto y teníamos un sentido del humor distinto. Stuart imitaba a James Dean, se ponía unas gafas oscuras para tocar el bajo, en realidad era una pose. Al principio Stuart les dejó muy impresionados, no buscaban un talento musical sino una imagen. Y cuando se enteraron que Stuart era pintor y que John estudiaba arte al igual que ellos, enseguida hubo buenas vibraciones. Nos tomamos unas copas y charlamos con ellos, y al poco tiempo nos hicimos muy amigos. (STUART SUTCLIFFE) Hace poco he conocido a unos amigos estupendos, el trío mas hermoso que he visto jamás. Me sentí completamente seducido por su encanto. La chica me dijo que yo era el mas guapo del grupo. Resulta que yo que me creía el miembro mas soso del grupo, soy el mas guapo, más que el gran John Lennon, el gran Romeo y sus compinches, Paul y George, los casanovas de Hamburgo.Un clase obrera por antonomasia como George los consideraba muy simpáticos, y para nada se sentía intimidado por el hecho que resultasen personas mas cultas que el resto del personal. Eran personas que por su humanismo y comprensión hacían que nunca parecieran ni pedantes ni listillos y todo el mundo se sintiese a gusto. En palabras de George aprendieron mas de ellos que ellos de nosotros. Astrid era muy cariñosa los llevaba a su casa y les daba de comer, y les ofrecía su lavabo y su ducha. Astrid tenía entonces 22 años mucho mayor que algunos miembros del grupo, sobre todo George que sólo tenía 17 años. Al cabo de un tiempo Stuart y Astrid acabaron enrollados. Muy pronto empezaron a influir en la imagen del grupo, los tres nuevos amigos pronto les enseñaron que Alemania tenía un cuero de gran calidad. En el fondo los cinco se sentían un poco como si vistiesen a lo paletillo de Liverpool. Fue entonces cuando se hicieron con las chupas de cuero negro, algo que siempre habían querido tener en Liverpool para imitar a Brando en Salvaje. Un hecho interesante desde mi punto de vista, fue la lección que les dieron a sus respectivos mundos adultos. La segunda guerra mundial hacía relativamente poco que había finalizado, y los miembros del grupo habían crecido con el odio y el desprecio hacia lo Alemán. De hecho en muchas cafeterías que frecuentaban en Hamburgo todavía eran visibles los veteranos Alemanes mutilados y con secuelas de guerra, quizá eso les ayudó a comprender lo absurdo de los odios y rencores. Así que vino bien conocer jóvenes alemanes, esos chicos que conocían habían olvidado por completo la guerra, y además les hacían sentirse como en casa en una tierra que no era la suya. Nunca volvieron a hacer referencia al pasado nazi de nadie, aunque les cabrease algún Alemán borracho, habían ampliado ya su campo de visión.Sin embargo entre los adultos alemanes al igual que los de Liverpool, se respiraba una ambiente violento sobre todo en esa zona de ocio nocturno de la ciudad.(STUART) Una cosa tengo clara, desde que estoy aquí , odio la brutalidad. En esta zona abunda. (GEORGE) El problema de los locales nocturnos de Hamburgo era que la mayoría de camareros y bármans eran gángsters. Eran unos tipos duros, agresivos y siempre se producían peleas. La canción mas adecuada como acompañamiento de una pelea, no sólo en Hamburgo sino en Liverpool, era Hully Gully. Cada vez que tocábamos Hully Gully en Hamburgo estallaban en pelea. En Liverpool se atizaban con extintores. Los sábados por la noche todos regresaban al pub, y el Hully Gully estaba garantizado. Recuerdo muchas noches en Hamburgo en que sacaban pistolas de gas lacrimógeno. Una noche percibimos el olor de cigarrillos players y Capstan y pensamos que bien han llegado los Ingleses. Habían entrado unos soldados, y recuerdo que le dije a uno que no se metiera con la camarera, que era la amiga del gerente del local, un tipo duro. Pero el soldado estaba borracho y trató de ligársela, y de pronto nos pusimos a tocar Hully Gully y se armó una trifulca increíble. Cuando terminamos la canción tuvimos que suspender la actuación debido al gas lacrimógeno. Tenían palos, porras, llaves inglesas. Había una tienda en la esquina de la calle donde vivíamos en la que podías comprar todos esos objetos. Cuando se peleaban se atizaban de lo lindo. El malo salía disparado por la puerta trasera, y al cabo de una hora volvía con refuerzos y entonces se armaba la gorda y la sangre corría a raudales. Ocurría con frecuencia sobre todo cuando llegaban las tropas. Los marinos y soldados que llegaban a la ciudad se emborrachaban, y la cosa terminaba inevitablemente con sangre y lágrimas. Y lágrimas también entre los músicos debido a los gases lacrimógenos. (JOHN) Las pandillas de soldados Ingleses trataban de armar follón. Cuando nos olíamos que habían oficiales superiores entre el público sabíamos que habría jaleo. Después de unas cuantas copas se ponían a gritar Arriba Liverpool o arriba Pompeya. Mas tarde después de pelearse con los camareros a propósito de la cuenta, aparecían tendidos en el suelo, medio muertos. Los camareros sacaban las navajas o las porras y se acababa la pelea. Jamás he visto unos tíos tan bestias. (PAUL) Un día Stuart y yo nos peleamos en el escenario. Supuse que podría vencerlo fácilmente porque era mas bajito que yo. Pero era muy fuerte y nos enzarzamos en un violento cuerpo a cuerpo, en medio del escenario, durante una actuación. Me porté muy mal. Por supuesto todos los gángster que estaban allí se echaron a reír, porque estaban acostumbrados a cargarse gente. Ni Stu ni yo éramos buenos luchadores . Ese episodio no suavizó mi relación ni con Stuart ni con Pet. En Hamburgo aprendimos muchas cosas. Llegamos siendo unos críos y regresamos siendo unos críos maduros. En materia de sexo fue increíble. Estaban las chicas de la Reeperbahn, y otras mas finas que aparecían los fines de semana y tenían que regresar a las diez, porque la policía alemana controlaba las edades. Luego estaban las chicas de streaptease y de repente te enrollabas con una. Para un joven que había practicado poco el sexo, esto era formidable. Estabas con alguien que sabía como iba la cosa, y tú no. De modo que tuvimos un bautismo rápido en materia de sexo. Era fácil encontrarlo y nosotros estábamos desmadrados. Éramos unos jóvenes de Liverpool que en casa no habíamos roto un plato. En Liverpool todas las chicas llevaban faja. Aquí en Hamburgo casi exhibían sus partes íntimas. Y sabían de que iba el asunto. Eran unas chicas muy atractivas, de modo que lo pasamos a lo grande. Todas eran camareras, no salíamos con vírgenes inocentes, pero estábamos encantados de que nos adiestraran. Todos recibimos nuestra educación sexual en Hamburgo. Fue increíble. En aquellas sesiones nocturnas en los clubs, a determinadas horas de la noche, se reproducía rutinariamente el control de policía de los carnes. El grupo dejaba de tocar y se encendían todas las luces, la policía iba mesa tras mesa y una vez finalizaba el control desaparecía. Pasaron muchos meses sin tener problemas, pero George con 17 años no dejaba de ser un menor. Un día les pidieron los carnes a los músicos. Justo en el momento crítico en que les ofrecían un trabajo en el club Top Ten, que era un local que estaba mucho mas especializado en la música, contando con un buen equipo de sonido y además se pagaba mejor. Bruno Koschmider se enteró que querían dejar su club y acusó a Paul y a Pet de provocar un incendio fortuito en el club. Con lo cual los deportaron casi al mismo tiempo que a George. (STUART) La semana pasada terminamos en Kaiserkeller. La policía intervino porque no teníamos permisos de trabajo. Ayer deportaron a Paul y a Pet y los trasladaron al aeropuerto esposados. Esta vez era inocente, pero me acusaron de incendiario, de provocar un incendio el Kino, donde dormimos. Llego al club y me informaron de que toda la policía de Hamburgo me anda buscando. El resto del grupo ya está entre rejas, así que sonriendo y del brazo de Astrid me entrego a la policía. Todavía no sé cuales son los cargos. Me quitan todas las pertenencias inclusive las gafas, y me conducen a una celda, donde sin comida ni agua me tienen 6 horas en un banco de madera y con la puerta bien cerrada. Firmé una confesión en Alemán donde declaraba que no sabía nada del incendio y me dejaron marchar. Al día siguiente deportaron a Paul y Pete y los enviaron de vuelta a casa en avión. La policía nos había prohibido que trabajáramos porque corríamos el riesgo de ser deportados por haber trabajado ilegalmente tres meses en el país. Al día siguiente John regresó a casa. Yo me quedaré en la casa de Astrid hasta Enero. En estos momentos está lavando toda la mugre y porquería que he acumulado durante estos meses. Dios, la quiero tanto. ( (

El estilo Existencialista fue adoptado rápidamente por Stuart Sutcliffe sus inquietudes artísticas enseguida conectaron con el entorno del grupo de amigos Alemanes



THE BEATLES EN HAMBURGO

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